lunes, 10 de noviembre de 2014

«Las 25 noticias más censuradas en 2013-2014», según "Proyecto censurado"





La noticia más importante y más censurada durante el año académico 2013-2014 del hemisferio norte ha sido la terrible amenaza para la vida marina, la cadena alimentaria y la sobrevivencia de la especie humana que trae consigo la acidificación creciente de los océanos provocada por el aumento de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) generadas por la “civilización capitalista”.


Las 25 noticias más censuradas por la gran prensa de Estados unidos se darán a conocer el 7 de octubre en el anuario Censored 2015, que publica el Proyecto Censurado de California desde hace 38 años, en colaboración con la Universidad Sonoma State y actualmente, con decenas de universidades comprometidas con este trabajo por la libertad real de información.



Éstas fueron las top ten, o sea, las 10 noticias más importantes censuradas:

• El aumento veloz de la acidificación de los océanos pone en peligro la vida marina
• Los gobiernos que más se benefician con ayuda de Estados Unidos practican la tortura
• La gran prensa ignoró denuncia de WikiLeaks sobre el Tratado Trans-Pacífico (TTP)
• Corporaciones proveedoras de Internet amenazan su neutralidad
• Banqueros de Wall Street tienen apoyo pese a sus crímenes mayores
• Estado profundo: “Gobierno sin referencias al consentimiento del gobernado”
• FBI ignoró plan de asesinato contra líderes Occupy mientras la NSA y el gran capital daban golpes bajos a los disidentes
• Grandes medios ignoran conexión entre excesos del clima y calentamiento global
• Hipocresía mediática de Estados Unidos en la cobertura de la crisis de Ucrania
• OMS suprime informe sobre cánceres y defectos de nacimiento en Irak

1.- El aumento veloz de la acidificación de los océanos pone en peligro la vida marina

Es archisabido que el uso de combustibles fósiles -como carbón, petróleo y gas natural- libera dióxido de carbono (CO2) en el aire. Pero es menos sabido que el 25% de ese dióxido de carbón -más de 9 mil millones de toneladas al año- es absorbido por los océanos. Craig Welch invitó, en el Seattle Times, “a imaginarse a cada habitante de la tierra sacudiendo sobre el mar un trozo de CO2 tan grande como una pelota de bowling. Esto es lo que cada día le hacemos a los océanos”. Como informaron Welch y otros, el CO2 cambia la química de los océanos más rápido que en cualquier otro momento de la historia humana, con consecuencias potencialmente devastadoras, tanto para la vida marina como para la gente que depende de la industria pesquera mundial como fuentes vital de proteína y sustento.

2.- Los gobiernos que más se benefician con ayuda de Estados Unidos practican la tortura

Las diez naciones seleccionadas para recibir el grueso de la ayuda extranjera de Estados Unidos en el ejercicio económico 2014 practican todas las torturas y son responsables de los mayores abusos contra los derechos humanos, según reporta Daniel Wickham en Left Foot Forward.

Wickham llegó a esta conclusión al analizar una combinación de cifras de ayuda extranjera proyectadas, en un informe de enero 2013, por el Servicio de Investigación del Congreso y cruzó esa información con hallazgos de torturas divulgados independientemente por Amnesty International (AI), Human Rights Watch (HRW) y otras organizaciones de derechos humanos con reconocimiento internacional, en particular de Estados Unidos, que suele utilizarlas como coadyuvantes de su política exterior agresiva y discriminatoria.

3.- La gran prensa ignoró denuncia de WikiLeaks sobre el Tratado Trans-Pacífico (TTP)

WikiLeaks publicó el 13 de noviembre de 2013 una sección del acuerdo comercial conocido como Tratado Trans-Pacífico, Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Cooperación Económica, o TPP (por su sigla en inglés). En la superficie, el tratado habla de facilitar el comercio entre Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, Estados Unidos y Vietnam. Sin embargo, hay varias luces rojas que emperifollan este acuerdo que se negocia en secreto.

El acuerdo afectará a 800 millones de personas y a un tercio de todo el comercio mundial, pero apenas 3 personas de cada nación signataria tienen acceso al documento completo. Entre tanto, 600 “consejeros corporativos,” que representan el “gran negocio petrólero” (big oil), corporaciones farmacéuticas y del entretenimiento, están involucrados en la redacción y las negociaciones secretas del TPP.

4.- Corporaciones proveedoras de Internet amenazan su neutralidad

Cuando el anuario Censored 2015 entraba en prensa, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) reveló públicamente su propuesta de nuevas reglas para el tráfico en Internet. Por 3 votos contra 2, la FCC abrió una ventana de cuatro meses para comentarios públicos formales sobre cuán estrictas deberían ser aquellas reglas, y galvanizó la atención de los grandes medios corporativos de información sobre la cuestión de la neutralidad neta.

Por contraste, durante meses previos a este desarrollo, periodistas independientes como Paul Ausick (Wall St.,), Cole Stangler (In These Times) y Jennifer Yeh (FreePress) estuvieron liderando el esfuerzo por informar al público sobre el esperado enfrentamiento entre la neutralidad neta y las murallas de esta batalla.

En septiembre de 2013, la corte de apelaciones federal de Washington DC comenzó un caso crucial presentado por el mega grupo comunicacional y proveedor de Internet Verizon Communications Inc., que desafía a la autoridad FCC a regular a los proveedores del servicio y amenaza a los usuarios. Los resultados de este duelo aún no se definen.

5.- Banqueros de Wall Street tienen apoyo pese a sus crímenes mayores

Una historia que atravesó una década llegó a un final infortunado y nada sorprendente. Tres ex banqueros de General Electric -Dominick Carollo, Steven Goldberg y Peter Grimm- fueron condenados en 2012 por remates fraudulentos de obligaciones municipales, esencialmente por robar fondos de proyectos destinados a construir escuelas públicas, hospitales, bibliotecas y clínicas para ancianos en prácticamente cada estado estadounidense.

Sin embargo, en noviembre de 2013, aquellas acusaciones fueron invertidas por un tecnicismo: A los acusadores federales les tomó tanto tiempo construir el caso masivo que se agotó el plazo legal. Como lo hizo notar un abogado de la defensa, los tres hombres fueron liberados de la prisión justo a tiempo para estar en sus casas en la cena de Acción de Gracias. Y el mundo sigue rodando, Wall Street incluida.

6.- Estado profundo: “Gobierno sin referencias al consentimiento del gobernado”

No es ningún secreto que los ciudadanos están condenando al gobierno de Estados Unidos por su falta de transparencia, de responsabilidad y de representación constitutiva honesta. En un reporte para Moyers & Company -publicado por Billmoyers.com-, Mike Lofgren, miembro del personal del Congreso durante 28 años, especializado en seguridad nacional, abordó la aplicación del “estado profundo” que orquesta agendas privadas controladas de manera no democrática, mientras los medios corporativos distraen la atención del público centrándose en la política partidaria tradicional de Washington.

Lofgren afirmó que, aunque el estado profundo no sea “ni omnisciente ni invencible”, está “implacablemente bien atrincherado” en la “asociación híbrida de elementos del gobierno con las cúpulas del nivel más superior de las finanzas y de la industria, con capacidad para gobernar con eficacia a Estados Unidos sin referencias al consentimiento del gobernado”.

7.- FBI ignoró plan de asesinato contra líderes Occupy mientras la NSA y el gran capital daban golpes bajos a los disidentes

En octubre de 2011, cuando el movimiento Occupy llegó a Houston, los manifestantes fueron objeto de vigilancia local y federal, con infiltración de agentes provocadores y asaltos de la policía. Meses después, un documento obtenido en diciembre de 2012 en la oficina en Houston del FBI, reportado por Dave Lindorff, muestra que la agencia conocía un diagrama para asesinar líderes del movimiento Occupy y no hizo absolutamente nada.

El documento fue desclasificado legalmente en Washington por Partnership for Civil Justice Fund, que lo solicitó invocando la Ley de Libertad de Información (FOIA, según su sigla en inglés), pero fue liberado con tachaduras. Aún así algo se lee: Un identificado [SUPRIMIDO] planeó en octubre armar ataques de francotiradores contra manifestantes (sic) en Houston, Texas, si se considera necesario. Un identificado [SUPRIMIDO] había recibido inteligencia indicando que los manifestantes en Nueva York y Seattle planean protestas similares en Houston, Dallas, San Antonio y Austin, Texas. [SUPRIMIDO] planea reunir información de inteligencia en contra los líderes de los grupos de protesta y obtener fotografías, y luego formular un plan para matar a los líderes, suprimiéndolos vía rifles de francotirador.

Lindorff reportó -en junio de 2013- que el FBI conocía la identidad de quién o quiénes planearon los ataques con francotirador, pero no había desclasificado ningún nombre.

Paul Bresson, jefe de la oficina de prensa del FBI, explicó: "Los documentos FOIA [Free of Information Act] a que Ud. hace referencia fueron redactados en varios lugares con arreglo a la FOIA y a las leyes de privacidad que rigen la divulgación de dicha información, por tanto no soy capaz de ayudar a llenar los espacios en blanco... [S]i el FBI estaba al tanto de información creíble y específica implicando un plan de asesinato, la policía habría respondido con una acción apropiada".

8.- Grandes medios ignoran conexión entre excesos del clima y calentamiento global

Mientras el clima extremo llega a ser cada vez más común, recibe una parte justa de la cobertura informativa en las noticias. Pero a menudo estos informes fallan en ofrecer cualquier mención a la conexión entre el cambio de clima y los eventos y de extremo mal tiempo.

Peter Hart reportó para Extra! que las noticias nocturnas cubren los eventos extremos del tiempo tan inusuales y de interés general, pero generalmente omiten la explicación del cambio de clima como causa subyacente.

Un estudio del observatorio mediático Fairness and Accuracy in Reporting (FAIR) encontró que en 2013 los eventos extremos del tiempo dieron lugar a 450 segmentos de noticias, donde solamente 16 mencionaron el cambio de clima. En cuanto a noticiarios estelares específicos, el Evening News de CBS utilizó solamente expresiones como “calentamiento del planeta” y “gases de efecto invernadero” en 2 de 114 informes sobre eventos meteorológicos extremos.

9.- Hipocresía mediática de Estados Unidos en la cobertura de la crisis de Ucrania

La ocupación rusa de Crimea condujo a los grandes medios corporativos y a funcionarios gubernamentales a pedir una respuesta severa de Estados Unidos. El Secretario de Estado John Kerry declamó la intervención rusa como “acto del siglo XIX en el siglo XXI”. Según Robert Parry, de Consortium News, los críticos de Rusia en Estados Unidos parecieron olvidar el historial propio de su país en derrocamientos de gobiernos democráticos, incluyendo la invasión ilegal de Iraq, que Kerry apoyó.

Los medios corporativos tampoco pueden reconocer que Putin ordenó la ocupación de Kiev después que un golpe conducido, por lo menos en parte, por los neo-nazi, en condiciones discutibles menos criminales que la invasión de Estados Unidos de Iraq, que Washington legitimó con acusaciones falsas.

“Si Putin está violando el derecho internacional enviando tropas rusas a Crimea después que un golpe violento, encabezado por las milicias neonazis, expulsara al presidente democráticamente elegido de Ucrania -escribió Parry-, entonces ¿por qué el gobierno de Estados Unidos no ha llevado al Tribunal Penal Internacional a George W. Bush, Dick Cheney y, de hecho, a John Kerry por su invasión a Irak, de lejos más criminal?”

10.- OMS suprime informe sobre cánceres y defectos de nacimiento en Irak

En contradicción con su propio mandato, la Organización Mundial de la Salud (OMS) continúa suprimiendo pruebas destapadas en Iraq sobre los efectos del uso militar estadounidense de uranio empobrecido y otras armas que no sólo mataron a muchos civiles sino también causaron una epidemia de defectos de nacimiento y otros graves problemas de salud pública. Al rechazar la difusión de este informe, originalmente destinado al grueso público, la OMS oculta la responsabilidad del gobierno de Estados Unidos y, a la vez, protege eficazmente a sus fuerzas militares causantes de esta catástrofe de salud pública.

Un informe del Ministerio de Sanidad de Irak y de la OMS, que reporta cánceres y defectos de nacimiento, debió ser entregado al conocimiento público en noviembre de 2012, pero los funcionarios han retrasado indefinidamente la difusión del informe. A esta fecha, [13/09/2014] Denis Halliday escribió en Global Research que el reporte de la OMS permanece “clasificado”. Según la OMS, se ha retrasado la liberación del informe porque su análisis necesita ser evaluado por un “equipo de científicos independientes”.

El informe de Halliday comparó el caso irakí con la herencia de problemas de salud derivados del uso del Agente Orange por las tropas de Estados Unidos en Vietnam. Mientras tanto, la realidad es que “Irak está envenenado”, escribió la doctora en medicina Mozhgan Savabieasfahani en ZNet.

 
¿Qué es el Proyecto Censurado?
Proyecto Censurado es el más antiguo observatorio de vigilancia de noticias censuradas por los grandes medios de Estados Unidos. Lo inició en 1976 el sociólogo Carl Jensen, académico de la Universidad Sonoma State, de California, al concluir que los grandes medios estaban ocultando a sus usuarios demasiada información relevante sobre el entramado del episodio Watergate, el caso de espionaje político que provocó la caída del presidente de Estados Unidos Richard Nixon.

Al jubilarse Jensen, en 1996 asumió la dirección del Proyecto Censurado su colega Peter Phillips, quien lo condujo hasta 2010. Desde 2010, Phillips preside el Project Censored y su matriz actual, la Media Freedom Foundation, que patrocina el proyecto de investigación transformado hoy en un programa académico para estudiantes que cursan sociología y periodismo en Estados Unidos.

Actualmente, la dirección del Proyecto recae -desde 2010- en el académico Mickey Huff, secundado por su colega Andy Lee Roth.

Esta iniciativa de 38 años surgió de las aulas universitarias de ciencias sociales -no de periodismo-, aunque su objeto de estudio son los grandes medios, pero en este año académico 2014-2015 comenzaron a incorporarse profesores y estudiantes de periodismo, por ejemplo en la Universidad Europea de Madrid (UEM). Proyecto Censurado produce y publica Censored, un anuario cuyo primer capítulo contiene las 25 noticias más importantes que el grueso público jamás conocerá en los noticiarios de la noche, ni leerá en los grandes matutinos, por la parcialidad y autocensura que hoy caracterizan a los grandes medios de todo el mundo. Este volumen anual de más de 500 páginas, desde 1994 está a cargo de la editorial Seven Stories, de Nueva York.

Convertido ahora en un proyecto nacional de investigación de medios, las noticias de cada año son seleccionadas por casi 300 estudiantes y docentes de una veintena de universidades entre cientos de informaciones que nunca verán la luz pública. Las 25 “noticias más censuradas” surgen de un proceso riguroso de selección a cargo de un jurado nacional e internacional, integrado entre muchos otros, por figuras como Noam Chomsky.

Cada historia periodística se presenta en detalle, junto con actualizaciones de los periodistas de investigación que las dieron a conocer. Además de las 25 historias seleccionadas, los capítulos adicionales del libro profundizan en temas de actualidad sobre los grandes medios. La sección Análisis de Medios proporciona actualizaciones anuales de lo que el Proyecto Censurado llama Junk Food News (Noticias Basura), Noticias Abuso y Déjà Vu de la Censura.

También se dan a conocer algunos signos de esperanza, principalmente respecto al fortalecimiento y crecimiento de los medios de comunicación alternativos. El anuario da conocer el estado de la parcialidad de los grandes medios y ofrece una cobertura alternativa de todo el orbe.

En la sección Emergencia por la Verdad, académicos y periodistas dan una mirada crítica al imperio militar-industrial-mediático de Estados Unidos/OTAN. Y en la sección Proyecto Censurado Internacional se describe el significado a lo largo y ancho del mundo de la lucha por la democracia en los medios de información. Se genera un debate en estrecha colaboración con la veintena de universidades afiliadas al Proyecto Censurado, en Estados Unidos y resto del mundo, sí como medios de comunicación alternativos de todo el orbe.

Favorito perenne de los libreros, académicos y lectores de todo el mundo, el anuario Censored es una de las señales más fuertes del deseo colectivo por noticias verdaderas, una necesidad sentida por los ciudadanos que ya no confían en la visión del mundo que retratan los grandes medios.

El actual director del Proyecto Censurado, Mickey Huff, también ocupa un sillón en el Consejo de Directores de la Fundación por la Libertad de los Medios (Media Freedom Foundation, MFF), que hoy alberga al Project Censored, presidida por el Dr. Peter Phillips, primer sucesor de Carlo Jensen en la dirección del Proyecto. Phillips y Huff animan todos los viernes el Programa Mañana Mixta, Project Censored Show, que se transmite desde Berkeley, California, por KPFA Pacifica Radio.

Huff, profesor de ciencias sociales e historia en la universidad Diablo Valley College, ha estado a cargo de las últimas cuatro ediciones anuales de la serie Censored. También es co-director del departamento de Historia de la Universidad Diablo Valley y, además, es músico y compositor por más de 20 años.

Andy Lee Roth, Ph.D., es director asociado del Proyecto Censurado, ha participado en la coedición de las últimas ediciones del anuario Censored, contribuye con textos originales de investigación sobre la cobertura de guerra de los grandes medios corporativos y sobre medio ambiente, además de participar ocasionalmente en el programa Mañana Mixta del Proyecto Censurado por radio Pacífica. También enseña sociología en Sonoma State University.

Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno, jurado internacional de Proyecto Censurado.

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Fuente: http://www.argenpress.info/2014/10/hoy-se-publican-las-25-noticias-mas.html

viernes, 7 de noviembre de 2014

«Capitalismo del saqueo: el giro jurídico-mediático ante la cleptocracia»

 

El escándalo moral ante el estallido de denuncias de corrupción en España no deja de tener una dimensión hipócrita: nadie puede alegar de forma legítima desconocimiento al respecto. Lo que la derecha llama “milagro económico” español no ha sido otra cosa que la materialización de un crecimiento macroeconómico desigual estructurado sobre la base de prácticas corruptas en las que han participado gobiernos, grandes empresas, la banca privada y algún que otro invitado de honor, como es el caso de algunos líderes de los sindicatos mayoritarios. Nada de ello habría sido posible sin la complicidad objetiva (o, si se prefiere, la pasividad cómplice) de las mayorías sociales.
 
A nivel nacional, el saqueo sistemático a las cajas de ahorros, la organización fraudulenta de macroeventos deportivos, artísticos o religiosos, las contrataciones y adjudicaciones públicas a comisión a empresas privadas, el rescate estatal a la banca privada, los procesos de privatización acelerada de diversos organismos públicos o la estatización de deuda privada, entre otros asuntos, marcan las últimas décadas. Los escándalos actuales de corrupción (desde las tarjetas opacas en manos de políticos, banqueros y sindicales hasta las salpicaduras que afectan a la abrumadora mayoría de la cúpula del partido de gobierno, por no referirnos a la ingeniería de usurpación de algunos clanes familiares) no constituyen ninguna novedad: la condición de acceso al sistema político vigente implica, como regla, la aceptación de un régimen de prebendas. Nunca insistimos demasiado al remarcar que la globalización económica es también la globalización de la impunidad de las grandes corporaciones (favorecidas por la infrarregulación de los mercados) y la reconfiguración del sistema como capitalismo del saqueo.
 
En este sentido, la cleptocracia está institucionalizada y desborda la esfera estatal: no constituye una “perversión” con respecto a una pauta de rectitud diferente, sino que es el modo regular de funcionamiento de la economía-mundo y, en grados variables, según los controles públicos desplegados, de las democracias parlamentarias actuales (1). La ecuación de la gobernabilidad está ligada a la regulación de estas prácticas corruptas, no a su extirpación. El enriquecimiento ilícito de las autoridades dirigenciales es condición de gestión de políticas públicas antipopulares que tienen como beneficiarios inequívocos a las elites económico-financieras que las impulsan a base de mecanismos como el soborno, las puertas giratorias, los préstamos blandos, las dádivas y, en general, la instauración de un sistema ilegítimo de privilegios. Aunque no hay un límite fijo a estas prácticas sistémicas, su expansión ilimitada siempre corre el riesgo de provocar una «crisis de legitimidad».
 
Es desde ese transfondo político como podemos interpretar de forma plausible el actual giro jurídico-mediático ante la corrupción estructural que afecta a España. En efecto, lo que resulta novedoso en el presente no es la existencia de estas prácticas delictivas, sino la proliferación de actuaciones judiciales y denuncias mediáticas en torno a ellas. Aunque no hay motivos para la euforia, desde las revueltas pacíficas del 15-M, el estado de ánimo colectivo ha cambiando de forma acelerada: ante el ensanchamiento de la desigualdad socioeconómica y el deterioro de las condiciones de vida de amplias franjas sociales, la corrupción organizada de las élites económicas, financieras y gubernamentales es objeto de un repudio social generalizado. Lo que antaño se consentía de forma tácita, aparece hoy como algo inadmisible, aun cuando el grado de movilización social siga siendo menor al que cabría prever en circunstancias semejantes. El ascenso electoral de Podemos no es sino la encarnación de ese estado de ánimo que enlaza la indignación colectiva con la voluntad de un cambio político relevante.
 
Así, la hipótesis de lectura más plausible para dar cuenta de este giro jurídico-mediático podría plantearse a partir de lo que en ajedrez se denomina tour de force, esto es, un movimiento forzado producto de la deslegitimación creciente de esas instituciones y la intensificación de las luchas en su interior. Incluso si sigue siendo pertinente preguntarse por otros factores que pudieran estar incidiendo en este giro, la creciente crisis de legitimidad podría estar provocando fisuras significativas en las alianzas de las clases dominantes. Las actuaciones judiciales contra la corrupción pueden interpretarse como un intento de revertir el descrédito del que es objeto el sistema judicial en su conjunto. En particular, constituyen indicios del debilitamiento de una mayoría judicial conservadora, desacreditada tras el castigo ejemplarizante a jueces emblemáticos en la lucha contra la corrupción (destituidos por prevaricación) y del bloqueo sistemático de las investigaciones judiciales de este tipo de delitos cuando afectan a miembros destacados del establishment.
 
A nivel mediático, la hipótesis implica una variante: el giro de los medios privados de comunicación está interrelacionado tanto a esta nueva dinámica judicial como a la presión social creciente. Si por momentos los medios de prensa más conservadores van por delante de las actuaciones judiciales, ello se debe, ante todo, a una política editorial que anticipa un escenario temido, esto es, la profundización de una crisis de legitimidad que supondría, en primer lugar, el viraje electoral hacia fuerzas político-partidarias emergentes, como es el caso de Podemos. Las denuncias sobre corrupción responden a la lectura que los discursos mediáticos dominantes hacen del actual contexto político: sin una intervención contundente por parte del gobierno nacional que interrumpa la impunidad y penalice a los sujetos implicados (algo que difícilmente puede hacer, dado que comprometería a buena parte de sus miembros), el viraje político hacia la izquierda se hace cada vez más inevitable. Se trata, pues, de una versión novedosa del imperial miedo a los bárbaros, por demás de manifiesta en la auténtica cruzada que estos discursos han emprendido contra aquellos que encarnan de forma verosímil alguna tentativa de cambio. Semejante jugada estratégica, desde luego, sigue siendo arriesgada: salvar el neoconservadurismo arremetiendo contra el partido de gobierno que lo encarna puede crear efectos contrarios a los previstos. Seguir prescribiendo un “capitalismo sano”, orientado a la iniciativa privada y la reducción de lo público -como si no se tratara de un oxímoron o una contradicción de los términos- se parece cada vez más a un ejercicio de periodismo-ficción.
 
No cabe descartar que el discurso contra la corrupción desate una debacle gubernamental, pero sigue siendo algo completamente incierto si esa debacle dará cabida a un cambio político profundo o a una mera reestructuración del bloque dominante. La crisis de hegemonía puede dar paso a lo emergente sólo en la medida en que se conecte esa corrupción generalizada al sistema que la produce. Es esa crisis lo que anuncia una oportunidad histórica de cambio que sobrevuela el presente.
 
Arturo Borra
 
 
 
Nota:
(1) Para un análisis más detallado, remito a “Crisis, corrupción y capitalismo”, en “Rebelión” (3-08-2013), versión electrónica en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=172042.

sábado, 25 de octubre de 2014

Anotaciones sobre la construcción simbólica de las migraciones





Interrogarse sobre los procesos migratorios es interrogarse también sobre las construcciones simbólicas hegemónicas que se articulan socialmente en torno a dichos procesos. Forma parte de nuestra labor crítica problematizar esas construcciones de sentido y reinterpretar dicha realidad a partir de claves de lectura diferenciadas. Aunque la labor es inagotable, en el contexto español, resulta pertinente apuntalar algunas observaciones al respecto, partiendo de una hipótesis general: las construcciones discursivas hegemónicas, en las que participan de forma decisiva los dispositivos mediáticos, significan los fenómenos migratorios como una realidad homogénea, simple y unidimensional, basándose en tópicos, prejuicios y prácticas institucionalizadas que afectan de forma drástica la vida de millones de personas.


Reflexionar sobre las modalidades específicas de construcción del objeto «inmigración» por parte de esos discursos sociales no agota otras posibilidades interpretativas. Sin embargo, pueden identificarse con claridad dos matrices discursivas socialmente mayoritarias: 1) la que significa la inmigración como “amenaza”, no sólo en un nivel laboral sino también en un plano identitario y securitario y 2) la que la asocia a “situaciones de extrema vulnerabilidad”, especialmente de aquellos que categoriza como “sin papeles”. En lo subsiguiente, me referiré a la primera matriz como «discurso de la hostilidad» y a la segunda como «discurso de la caridad». Desde luego, podrían identificarse otras variantes, como las que se articulan en la literatura moderna, relacionadas a lo que Edward Said ha estudiado de forma magistral en su Orientalismo (1); en particular, la que conduce a la exotización de las diferencias. En la actualidad, sin embargo, semejante «discurso exotista» de forma creciente resulta minado por la fijación del Otro en tanto encarnación de una amenaza global.


En última instancia, tanto el discurso de la hostilidad como el discurso de la caridad constituyen variantes de un patrón hegemónico, no obstante los énfasis contrarios que sugieren. A pesar que en el primer caso la asimetría produce un rechazo más o menos encubierto y en el segundo cierta indulgencia, «hostilidad» y «caridad» son posiciones que fijan a los otros en una relación esencialmente asimétrica. La desigualdad persiste como punto en común incuestionable. Se trata, pues, de una oposición que comparte lo decisivo: el Otro está en una posición de inferioridad insalvable con respecto al propio grupo. El etnocentrismo se mantiene en ambas matrices, aunque la primera es más proclive a un giro abiertamente xenófobo y racista y la segunda a un giro solidario.


Puesto que estas construcciones de sentido no están exentas de ambigüedades, a menudo se enlazan como momentos diferenciales de una misma práctica discursiva, como ocurre de forma regular en las intervenciones mediáticas. Por poner un caso: un mismo sujeto puede ser representado, simultáneamente, como “inmigrante ilegal” y “víctima del tráfico” (2). Que un mismo destinatario pueda mantener identificaciones inestables con respecto a esos discursos reafirma su coexistencia efectiva -antes que una simple incompatibilidad lógica- que, en principio, da cuenta de la ambivalencia social que se produce en torno a los fenómenos migratorios.  


El punto de partida, en ambos casos, sería coincidente: la sobreproducción de imágenes estereotipadas por parte de los discursos hegemónicos, consolidando prejuicios que, incluso si fueran producto del mero desconocimiento, contribuyen a la consolidación social del racismo, la xenofobia y otras formas de discriminación (islamofobia, gitanofobia, antisemitismo, sexismo, homofobia, entre otras). Dicho de forma taxativa: la producción de estereotipos favorece la mitología que la derecha partidaria (3) utiliza como estrategia política, especialmente entre los sectores sociales más afectados por la crisis de oportunidades. La resultante es la creación de una estructura de desconocimiento con respecto a la alteridad, sostenida sobre percepciones sesgadas.


Para ilustrar lo dicho apelando a un ejemplo en el ámbito laboral: es un tópico sostener que el grado de cualificación de una “persona inmigrante” es inferior al de un trabajador español. La información oficial disponible -aportada tanto por el INE como por Euroestat- permite refutar semejante percepción (4). El nivel de cualificación de la población extranjera, aunque variable según la procedencia, en términos estadísticos es similar al de la población autóctona. Sin embargo, la sobrecualificación se duplica con respecto a la población nacional. Si bien cabe suponer la existencia de otros factores intervinientes, la eficacia simbólica de este tipo de prejuicios en los procesos de selección y contratación laboral resulta manifiesta: consolida el confinamiento sectorial que afecta a una amplia mayoría de personas inmigrantes y refugiadas (aproximadamente el 80 % según el SEPE), esto es, su reclusión dentro de unos pocos sectores subcualificados (agricultura y pesca, servicio doméstico y cuidado de personas, servicios de hostelería, construcción, industria y comercio), en posiciones subalternas. La marginación laboral de estos colectivos queda reasegurada mediante la representación ilusoria de la propia superioridad.


La producción de prejuicios, sin embargo, dista de limitarse a esta forma simple de desconocimiento. De forma regular, son producto deliberado de los partidos y movimientos de (ultra)derecha: plantear la inmigración como una “invasión” o una “amenaza” laboral (cuando no como “amenaza” cultural y securitaria), creando condiciones sociales más adversas todavía (5). Por circunscribirme a las primeras dos variantes de este planteamiento, también en esos planos la información estadística disponible permite desmontar semejantes construcciones: desde 2012 asistimos a un cambio de ciclo migratorio -en este caso de carácter negativo (6)- que niega rotundamente cualquier presunta “invasión”. Asimismo, los puestos de trabajo que ocupan los trabajadores españoles no son equivalentes (en calidad, temporalidad, jerarquía, nivel salarial y condiciones contractuales) a los que ocupan los trabajadores inmigrados, sin contar con la tasa de desempleo mayor que afecta a la población foránea (concretamente, 12% más): según la EPA, la tasa de paro de la población extranjera es del 34,14%, es decir, 11 puntos más que la de las personas de nacionalidad española (23,11%) [7]. Por lo demás, siguiendo los Informes anuales de “Inmigración y mercado de trabajo” (dependiente del Ministerio de Empleo y Seguridad Social), la tendencia es inequívoca: los puestos que se destruyen para trabajadores nacionales no son accesibles para los inmigrantes. La idea de “amenaza” laboral, por tanto, tiene una base endeble.


La cuestión, sin embargo, no se resuelve en un plano informacional o cognoscitivo. En términos amplios, si el «discurso de la hostilidad» constituye una respuesta defensiva ante la precarización de la vida, la mitología segregadora de la que se nutre constituye una apelación directa al miedo y, correlativamente, encarna una falsa promesa de protección. Su eficacia simbólica no está ligada a la validez racional de sus argumentos, sino a la adhesión que suscita entre grupos sociales afectados por condiciones económicas y sociales paupérrimas, comenzando por el paro, la pobreza y la marginación sistémica, así como por el deterioro acelerado del estado de bienestar y la reducción drástica de las prestaciones sociales.


En síntesis, si por una parte el discurso de la hostilidad estigmatiza al Otro, por otra parte, el discurso de la caridad lo reduce a la mera “indefensión” (como ocurre con las imágenes dramáticas de inmigrantes saltando las vallas de Ceuta y Melilla). La amplificación de semejantes imágenes, sin embargo, omite algo fundamental: que en España residen más de cuatro millones y medio de personas inmigrantes y refugiadas en situación regular para los que no vale esta representación tópica (8). Por lo demás, si bien la tasa de pobreza se incrementa en la población inmigrada al punto de afectar a más del 40 % de la población extracomunitaria (duplicando la tasa de pobreza de la población española [9]), la homogeneización de la realidad migratoria por parte de este discurso desconoce una situación socioeconómica mucho más heterogénea. Complementariamente, ambas construcciones simbólicas de la «inmigración» ponen en juego efectos materiales graves, aunque diferenciables, manteniendo al Otro a distancia, esto es, taponando su reconocimiento efectivo como sujeto semejante.


Insistir en que la historia de las migraciones se escribe en plural sigue siendo insuficiente. Una perspectiva crítica no tiene por qué limitarse a la crítica de un imaginario etnocéntrico. Su objetivo es, en última instancia, contribuir a la construcción de una política emancipatoria, lo que implica transformar el sistema hegemónico de valores, significaciones y prácticas sociales, marcadas por un individualismo hedonista que se desentiende del bienestar de los otros y termina defendiendo unos privilegios (institucionales y económicos) que minan la «igualdad» formalmente proclamada.


Toda política de mutuo reconocimiento seguirá siendo una simple declaración bienintencionada mientras no se materialice como «sociedad intercultural» efectiva. Al multiculturalismo de los guetos cabe contraponer la inclusión intercultural de los otros, esto es, la construcción de espacios comunes de participación y decisión de sujetos culturales diversos. Dicho de otra manera: no hay interculturalidad posible sin la reconfiguración de la trama de relaciones de poder que constituyen una formación social.


Del mismo modo en que la estigmatización/ borrado de los procesos migratorios es efecto de unos discursos sociales persistentes, el reconocimiento de los migrantes y refugiados (no sólo como trabajadores sino también en tanto ciudadanos y agentes culturales) es producto de un trabajo simbólico colectivo, relacionado a la reivindicación efectiva de una sociedad democrática y plural. Lo dicho implica, por tanto, que la construcción de un «discurso de la solidaridad» siempre es algo más y distinto a la formulación de unos principios filosóficos generales. Para tener alguna eficacia material, depende de múltiples instituciones y prácticas en las que participamos.


En este sentido, el movimiento es doble. En primer término, necesitamos partir de una crítica al tejido de categorías mediante las que damos inteligibilidad a estos fenómenos migratorios (determinados por condiciones no sólo económicas sino también políticas, culturales, familiares y personales). Para decirlo de otra manera: si los estigmas de la identidad se transforman en muros reales -negación de ayudas, discriminación laboral, violencia e insultos racistas, privación de derechos fundamentales, dificultad para acceder a espacios institucionales, etc.- es parte de nuestra responsabilidad política elaborar un discurso que interprete esas identidades diaspóricas desde un imaginario intercultural, capaz de favorecer la inclusión de los otros en igualdad de condiciones. Forma parte de la democratización de una sociedad cuestionar las categorías que ordenan el campo social de forma uniforme, como ocurre con las claves de pertenencia nacional. Apenas si es preciso insistir en que ninguna nacionalidad supone de por sí la desaparición de las desigualdades de género, de clase u otras equivalentes. Demasiado a menudo se omite en el análisis que la discriminación comienza por el «lenguaje», construyendo categorías jerárquicas entre los seres humanos.


Sin embargo, y en segundo lugar, un discurso antidiscriminatorio, no debería pasar de puntillas por una «crítica institucional» sistemática, imprescindible si lo que se pretende es cambiar el mundo social y no sólo interpretarlo. En suma, la creación de solidaridad debe ser, asimismo, un llamado a subvertir cierta «clausura institucional» propia de nuestras sociedades y las regulaciones jurídicas que la sostienen. Sin esa crítica, todo proyecto intercultural no pasa de una declaración políticamente correcta. Hay un largo camino para que la cuestión migratoria sea cada vez más pensada como la posibilidad misma de crear una apertura hacia los otros. Que esa política de apertura nos resulte lejana da cuenta de la magnitud del trabajo que tenemos por delante.


Arturo Borra


(1) SAID, Edward (2003): Orientalismo, Debolsillo, Madrid.

(2) Aunque no puedo en este contexto hacer un análisis sistemático de la cuestión, a modo de ejemplo, es pertinente recuperar algunos titulares de prensa, especialmente elocuentes: “Rutas de inmigración ilegal hacia España” (“El País”,  17/03/2014, en http://elpais.com/elpais/2014/03/17/media/1395083592_131640.html),  o “Rescatados en el Estrecho 835 inmigrantes, entre ellos 30 menores” (“El País”,  12/08/2014, en http://politica.elpais.com/politica/2014/08/12/actualidad/1407829246_971909.html), donde el periódico hace alusión a una “avalancha de inmigrantes” (sic).  El periódico “El Mundo” apela a titulares similares: “Melilla, puerta de la inmigración ilegal más allá de la valla” (8/12/2013, en http://www.elmundo.es/espana/2013/12/08/52a453320ab740b7768b4580.html) o “270 detenidos en la operación contra la inmigración ilegal” (“El Mundo”, 8/09/2014, en http://www.elmundo.es/andalucia/2014/09/08/540ded14ca4741f2688b4591.html).


(3) La frontera entre partidos de ultraderecha (como España 2000, Democracia Nacional, Coalición Valenciana, Falange Española o Alternativa Española, entre otros) y partidos de derecha es borrosa: el giro represivo del PP en materia de migraciones (especialmente, de carácter irregular) comparte puntos significativos con la ultraderecha, incluso cuando sus declaraciones institucionales no son, en general, abiertamente racistas y xenófobas.

(4) He desarrollado esta cuestión en extenso en “La discriminación en el mercado laboral español. Crisis capitalista y dualización social”, en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=133998 y “La ley de la discriminación. Migración y mercados de trabajo en España” en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=167293.

(5) Según el informe de OBERATXE, “Evolución del racismo y la xenofobia y otras formas conexas de intolerancia en España” (Subdirección General de Información Administrativa y Publicaciones, Madrid, 2013, pág. 31), el 72% de la población española considera “elevado” (33 %) o “excesivo” (39 %) el número de inmigrantes en España, mientras que sólo el 23% considera que el número es “aceptable” y el 1% “insuficiente”. Además, el 40 está o “muy de acuerdo” o “más bien de acuerdo” con que un extranjero que sea parado de larga duración sea expulsado del país y un 47% (contra un 48% que piensa lo contrario) que los españoles deben tener preferencia en el acceso a la atención sanitaria. Asimismo, un 66 % de la población considera “muy aceptable” o “bastante aceptable” que a la hora de contratar un trabajador, tenga preferencia un español antes que un inmigrante.


(6) “La población de España disminuyó en 220.130 personas durante 2013 y se situó en 46.507.760 habitantes a 1 de enero de 2014” (“Estadística de migraciones”, INE, 2014), en http://www.ine.es/prensa/np854.pdf. Por su parte, la inmigración se redujo en un 4,3%, con un saldo migratorio negativo de 256.849 personas.  En lo que atañe a la inmigración en situación irregular, es el propio Ministerio del Interior quien afirma, en referencia a 2013: “Durante el año pasado llegaron a las costas españolas 3.237 inmigrantes irregulares frente a los 3.804 que lo hicieron en 2012, lo que supone un descenso del 15%” (en http://www.interior.gob.es/web/interior/prensa/noticias/-/asset_publisher/GHU8Ap6ztgsg/content/id/1915582). El alarmismo mediático, sin embargo, hace suponer más bien lo contrario, sin contar además que la proporción de inmigración africana que cruza el estrecho o las vallas de Ceuta y Melilla es ínfima (en 2013, unas 7000 personas), mientras que las repatriaciones ese mismo año contabilizan un total de 23.889 personas. Si bien es cierto que esos flujos se han incrementado notablemente en 2014 (aprox. 130 %), siguen representando una proporción minoritaria del total.


(8) Ver “Estadística de migraciones”, INE, 2014, en http://www.ine.es/prensa/np854.pdf. Por lo demás, se estima que más de medio millón de personas están en situación irregular (http://www.parainmigrantes.info/la-situacion-sanitaria-de-los-inmigrantes-en-situacion-irregular-368/) 


(9) Los datos pertenecen al INE  (2013), en http://www.ine.es/prensa/np740.pdf.

lunes, 22 de septiembre de 2014

«La visión del búho de Minerva» -Noam Chomsky

 
 
 
No es agradable contemplar los pensamientos que deben de pasar por la mente del búho de Minerva cuando, al caer la noche, ella emprende la tarea de interpretar la era de la civilización humana, que ahora tal vez se acerque a su nada glorioso final.
 
La era comenzó hace casi 10 mil años en la Media Luna Fértil, que se extendía desde las tierras entre el Tigris y el Éufrates a través de Fenicia hacia la costa oriental del Mediterráneo, y de allí al valle del Nilo, a Grecia y más allá. Lo que ocurre en esa región ofrece dolorosas lecciones sobre las profundidades a las que la especie es capaz de descender.
 
La tierra entre el Tigris y el Éufrates ha sido escenario de indecibles horrores en años recientes. La agresión de George W. Bush-Tony Blair en 2003, que muchos iraquíes compararon con las invasiones mongolas del siglo XIII, fue un golpe letal más. Destruyó mucho de lo que sobrevivió a las sanciones de la ONU impulsadas por William Clinton contra Irak, condenadas por genocidas por los distinguidos diplomáticos Denis Halliday y Hans von Sponeck, quienes las administraban antes de renunciar en señal de protesta. Los devastadores informes de Halliday y Von Sponeck recibieron el tratamiento que se suele dar a los hechos indeseables.
 
Una consecuencia terrible de esa invasión se muestra en la guía visual a la crisis en Irak y Siria del New York Times: el cambio radical de los vecindarios en que convivían diversas religiones, en 2003, a los actuales enclaves sectarios, atrapados en un odio profundo. Los conflictos incendiados por la invasión se han extendido y ahora reducen toda la región a escombros.
 
Gran parte de la zona del Tigris y el Éufrates está en manos del Isil y su autoproclamado Estado Islámico, sombría caricatura de la forma extremista del Islam radical que tiene asiento en Arabia Saudita. Patrick Cockburn, corresponsal de The Independent en Medio Oriente y uno de los analistas mejor informados sobre el Isil, lo describe como una horrible organización, en muchos sentidos fascista, muy sectaria, que mata a todo el que no cree en su particular versión rigurosa del Islam.
 
Cockburn destaca también la contradicción en la reacción occidental al surgimiento del Isil: esfuerzos por cortar su avance en Irak, junto con otros para socavar al principal opositor del grupo en Siria, el régimen brutal de Bashar Assad. Entre tanto, una importante barrera a la propagación de la plaga del Isil en Líbano es Hezbolá, odiado enemigo de Estados Unidos y su aliado Israel. Y para complicar más la situación, Estados Unidos e Irán tienen ahora en común una justificada preocupación por el ascenso del Estado Islámico, como otros en esta región tan conflictiva.
 
Egipto se ha hundido en uno de sus tiempos más oscuros bajo una dictadura militar que continúa recibiendo apoyo de Washington. Su destino no fue escrito en las estrellas: durante siglos rutas alternativas han sido bastante viables, pero no con poca frecuencia una pesada mano imperial ha bloqueado el camino.
 
Luego de los renovados horrores de las semanas pasadas, debe ser innecesario comentar sobre lo que emana de Jerusalén, considerada un centro moral en la historia remota.
 
Hace 80 años, Martin Heidegger ensalzó a la Alemania nazi por aportar la mejor esperanza de rescatar la gloriosa civilización de los griegos de manos de los bárbaros de Oriente y Occidente. Hoy los banqueros alemanes aplastan a Grecia bajo un régimen económico diseñado para mantener la riqueza y el poder que poseen.
 
El probable fin de la era de la civilización se atisba en el borrador de un nuevo informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (PICC), el observatorio, conservador en general, de lo que ocurre en el mundo físico.
 
El informe concluye que incrementar las emisiones de gases de efecto invernadero conlleva el riesgo de impactos graves, generalizados e irreversibles para las personas y los ecosistemas en las próximas décadas. El planeta se acerca a la temperatura en la que la pérdida de la vasta capa de hielo sobre Groenlandia será incontenible. Eso, junto con el derretimiento del hielo del Antártico, podría elevar los niveles del mar hasta inundar ciudades importantes y planicies costeras.
 
La era de la civilización coincide de cerca con la edad geológica del holoceno, que comenzó hace unos 11 mil años. El periodo anterior, pleistoceno, duró 2.5 millones de años. Ahora, científicos sugieren que una nueva era empezó hace 250 años, llamada antropoceno, en la cual la actividad humana ha tenido un impacto dramático en el mundo físico. El ritmo de cambio de las edades geológicas es difícil de pasar por alto.
 
Un índice del impacto humano es la extinción de especies, que ahora se estima del mismo ritmo que hace 65 millones de años, cuando un asteroide golpeó la Tierra, lo cual se presume que fue la causa del fin de la era de los dinosaurios, que abrió el camino a la proliferación de mamíferos pequeños y, a la larga, de los humanos modernos. Hoy los humanos somos el asteroide que condena a gran parte de la vida a la extinción.
 
El informe del PICC reafirma que la vasta mayoría de reservas conocidas de combustibles deben quedar en el suelo para evitar riesgos intolerables a las generaciones futuras. Entre tanto, los principales consorcios energéticos no ocultan su objetivo de explotar esas reservas y descubrir otras.
Un día antes de presentar un resumen de las conclusiones del panel, el New York Times reportó que grandes existencias de granos en el medio oeste de Estados Unidos se pudren porque los ferrocarriles están ocupados transportando los productos del boom petrolero de Dakota del Norte a los puertos de embarque hacia Asia y Europa.
 
Una de las consecuencias más temidas del calentamiento global antropogénico es el derretimiento de las regiones de hielo permanente. Un estudio en la revista Science advierte que incluso temperaturas ligeramente más elevadas (menos de las previstas para los próximos años) podrían comenzar a derretir la capa de hielo, con posibles consecuencias fatales para el clima global.
 
Arundhati Roy sugiere que la metáfora más apropiada para la insania de nuestros tiempos es el glaciar Siachen, donde soldados indios y paquistaníes se han matado en el campo de batalla de más altitud en el mundo. El glaciar se está derritiendo y revela miles de proyectiles de artillería usados y tambos de combustible vacíos, hachas para hielo, botas viejas, tiendas y muchos otros desperdicios que miles de combatientes humanos generan en conflictos sin sentido. Y mientras los glaciares se derriten, India y Pakistán enfrentan un desastre indescriptible.
 
Triste especie. Pobre búho.
 
Noam Chomsky es profesor emérito de lingüística y filosofía en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, en Cambridge. Su libro más reciente es Power Systems: Conversations on Global Democratic Uprisings and the New Challenges to U.S. Empire. Interviews with David Barsamian.
 

sábado, 6 de septiembre de 2014

«resquicios de otro incendio» - poemas de Arturo Borra




Raza oscura

 

Raza oscura
condenada a vagar por las orillas revueltas del mundo
en busca de unas tablas que no se astillen de tristeza.

 
Llueve en todos los hemisferios:
sin lugar para la noche.


 

En la derrota


Crecimos en la derrota. Cuando no era miedo era declinación/ rabia/ repetición del abandono.

 
Una lejanía que no era nostalgia estalló en las manos.

 
Tras toda esa ruina quisimos desenterrar otras herencias: abrir el sueño -formas supervivientes en la manga/ resquicios de otro incendio.

 
Desafiar más lejos el lenguaje de la derrota. 
 
 




Zozobra


quién puede narrar la zozobra: flotar entre las tablas partidas/ recuperar la voz en la marisma?
 
qué sería la zozobra si no naufragaran las palabras?

 
 
En la soledad de la partida, inventamos cada noche lo inédito.



De Anotaciones en el margen, Ediciones Cuatro de Agosto, Logroño, 2014.



 


 
Pájaros

Sacudo los pájaros que anidaron en la noche:
duermen los árboles y el viento insiste
en germinar abismos.

 
No sé qué hace al vuelo, esta senda
de aire en el salto
abatido por tanta caída:
nada sé del cielorraso
por el que se deslizan
mis caminos.

 
 

Totalidad faltante
                      
si tuviera todas las voces
las manos todas
el todo cubriendo
ausencias
huecos
este baldío
sin nombre
si tuviera
toda la sangre
toda la mirada
el principio
donde se aplacan
los labios hambrientos
si tuviera un hijo pródigo
huyendo de todo
como una fuga universal de los simulacros
de totalidad de tono total
yo
este todo que miente su llenura
escaparía como un loco
del pozo claroscuro
que hiere con todos entrevistos
para confirmar todos faltantes
recorriendo los escollos del desierto
su lodo rehuido que gime en el poema
destotalizando su desgarradura
con su espejismo y su caricia y su todo
abatido.

 

Esperanzas todavía


“No se nos ha dado la esperanza sino por los desesperados”.

            Walter Benjamin


 
Entre tanta muerte ofrecida en sacrificio
proclaman el cese de la promesa.

No saben que los desesperados musitan su abecedario.

Vienen algunos niños preguntando:
sobre su frente se gestan esperanzas todavía.
 

De La vigilia del deseo, Ediciones Loto, Rosario, 2013.